lunes, 31 de enero de 2011

MISS SUNSHINE

¿¿Quien no ha querido ser Miss Sunshine alguna vez??......yo SÍ......

¿Se nace?¿o se hace?... Yo primero nací en algún lugar, de cuyo nombre suelo acordarme y después, básicamente Sobreviví. Mi vida es normal, demasiado diría yo (te levantas, hazte el desayuno, recoge la cama, estudia un poco, almuerza, trabaja, vuelve del trabajo y a la cama...) luego están los inexistentes fines de semana en los que el tiempo, no sé por qué, pero creo que se acorta en mi reloj.

Me gustan tantas cosas, como cosas que no me gustan. Me gusta mojar la yema del huevo, pero no me gusta el huevo, me gustan los perritos calientes, pero detesto las salchichas cocidas e insípidas (puaj), me gusta aplastar los paquetes de cigarrillo cuando paso por la calle pero no me gustan los cigarrillos. Me encanta el chocolate, engorda, lo sé, pero por eso no tiene que dejar de gustarme. En fin, dicen que el libro de los gustos esta en blanco, pero el mío creo que es el arcoiris.

En cuanto al carácter, creo que es como el libro de los gustos, solo que cambiamos la palabra "gustos" por Cáracter. Sí sí sí, cambiante de negro a blanco en un pispas. Y no son las hormonas. (No es por ti es por mi) Lo siento soy así. Me gusta ser así de cambiante, sino la vida sería un absurdo de igualdad, siempre lo mismo. A nadie le gusta lo igual.
En cuanto al amor.........estoy muy bien (y espero estarlo). Después de tropezar tantas veces con la misma piedra, o en estos casos peñascos que descienden de las colinas mojadas y llenas de musgos, estos te llevan a la deriva. Sin embargo llego él, después de tanto esperar llegó y se quedó. Es lo que siempre quise, pero la diferencia es que ya lo tengo. Es mi mitad, el que me aporta estabilidad y el que da pinceladas en toques blancos en mi libro del carácter.

Hoy por hoy, Miss Sunshine no apela al significado de "Cara bonita", sino "cara" sin más, con defectos y afectos, deseos, metas por conseguir y no rendirse nunca ante nadie ni nada. Siempre con sonrisa en la boca, mirada hacia el frente y amigas a los lados, porque ellas siempre estarán ahí para lo bueno y lo malo en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte o las horteradas que se pongan las separe.

¡¡¡¡¡Viva Yo porque Sí!!!!!

sábado, 29 de enero de 2011

La maternidad.


En los tiempos que corren, la maternidad se ha convertido en un tema extraño a tratar, tal vez porque las mujeres hemos tomado el poder en nuestro útero al mismo nivel que tomamos el poder en nuestra vida, quizás por otras razones que desconozco. No me gusta generalizar, pero para tratar asuntos de este tipo creo que ha de hacerse aun sabiendo los fallos de estadística que esto supone, y esperando que nadie se sienta ofendido.

A día de hoy anteponemos nuestra vida individual, profesional y social, a la vida familiar de una manera abrumadora. Cuando nos queremos dar cuenta hemos alcanzado todas las metas que nos habíamos propuesto (la carrera, el master, varios idiomas, la independencia completa...) y una señora conocida nos dice "Como sigas así se te va a pasar el arroz"; y es en ese justo instante cuando nos damos cuenta de lo solas que nos sentimos.

Misunderstood.


Por desgracia, socialmente seguimos en la prehistoria en muchos aspectos, y éste no podía ser la excepción. Aún no se toma la decisión de no tener descencia como una posibilidad, sino más bien se demoniza esa opción como una acción exclusiva por parte de personas insensibles, egoístas o con escasa madurez; y yo me pregunto, ¿es que acaso no querer traer más niños al mundo no es un acto de amor hacia estos? ¿qué grosor tiene la venda que llevan para no ver que hay personas que no deberían ser padres jamás? Por supuesto, a esto todo el mundo contesta como si se tratara de una consulta a Rappel, llenándoseles la boca cuando dicen "ya verás que con la edad cambias de parecer". Jode, deprime y la sensación de incomprensión se ve potenciada al máximo exponente: no sólo eres el anticristo, sino que además ni siquiera sabes de lo que hablas.

¿Adoptar? ¡QUÉ BARBARIDAD!

Si ya eres rara cuando dices que no quieres ser madre, ya ni os cuento cuando se trata de adopción. Inconscientemente, relacionamos adopción como la segunda opción a la maternidad biológica, ligado a esterilidad y fallos en métodos de concepción artificiales. Sin embargo a mis ojos es la mayor prueba de amor que se puede tener a la infancia.
No se trata de elegir a un niño porque tiene unos ojos bonitos, ni de que sea el "adecuado" para alguien; sino de preguntarnos si somos nosotros los apropiados para cubrir sus necesidades tanto físicas como emocionales, que no han sido satisfechas hasta ahora por X circunstancias.



¿Cuál es tu posición, Nantes?

No se es menos padre por no haberlo concebido, ni tienes el gen asesino por no querer perpetuar la especie.

Siempre dije que no quería tener hijos, pero es cierto que soy madre desde hace muchos años. Cuido de mis amigos, de mi pareja, de mi familia de la misma manera que lo hacen los padres: les mimo cuando están enfermos, me preocupo cuando tienen problemas e intento solucionárselos cuanto antes, les acompaño en sus fracasos de la misma manera que lo hago en sus triunfos y, en general, estoy a su lado con constancia, ánimo y amor incondicional.

¿Mi futuro?
Si definitivamente desecho la idea de no ser madre, me gustaría cumplir la imagen que tengo de mi misma desde mi más tierna infancia, que se ve resumida en esta conversación:


- Es una lástima que no puedas tener niños de verdad.
- Señor/a, nunca dije que no pudiera, y los haya dado a luz o no, los míos son tan verdad como los suyos.

jueves, 27 de enero de 2011

Reflexión nº5

Da igual con cuanto esmero prepares un momento para que sea perfecto, a última hora te saldrá un grano, no sabrás que ponerte, tendrás un día de esos en los que has cogido peso y estás más feucha, pillarás un resfriado que te deje mocosa y gangosa...

Si a pesar de todo eso las cosas salen bien, puede que el momento no sea perfecto pero él sí que lo sea. Al menos para tí.

domingo, 23 de enero de 2011

Dos.


Te levantas en una cama con dos almohadas. Una habitación, dos mesitas de noche, dos lamparitas.
La tostadora es para dos rebanadas y la cafetera no hace café para uno. Las tazas las venden en unidades pares (6, 12, 24...). Y la vajilla. Y la cubertería.
Te sientas a desayunar, la mesa de comedor no tiene UNA silla.
Coges el paquete de Marlboro y vienen 20 unidades (20, divisible entre dos).
Te duchas: dos botes, dos toallas, bastoncillos de algodón con dos lados.
En el armario, cajoneras pares, calcetines que se venden sólo en packs de dos.
En el autobús, asientos de a dos (uno al lado de otro o frente a frente) y los auriculares, dos.
Las raciones de comida preparada son para dos.
Te sientas a almorzar, convoys de sal... y pimienta.


Dos ojos, dos oídos, dos manos, dos pulmones, dos piernas, dos riñones, dos pies, dos pechos, dos gónadas, veinte dedos (20 /2=10/2, otra vez).
Un corazón. Un cerebro. Una boca. Una nariz. Un estómago.

Sin escapatoria, somos víctimas y verdugos. Estamos diseñados para la supervivencia en unidad y la vida en pareja.

sábado, 22 de enero de 2011

Reflexión nº4

Cuando empiezas a dejar de sentirte atraida por los hombres en general y esa sensación sólo te lo provoca uno en especial tienes dos opciones:

a) Salir corriendo, negar tus sentimientos y esperar a que se te pase.

b) Apechugar con la situación y seguir adelante con esos sentimientos emergentes.

En ocasiones escojas la opción que escojas vas a estar jodida.