viernes, 29 de abril de 2011

Mi príncipe.




Antes de cumplir los 12 años me imaginaba encontrando a ese chico tan guapo de mi clase esperando por mi, siendo mi maravilloso novio, me ruborizaba.

A los 14 años mi primer beso fue una gran decepción, empecé a pensar que quizás no todo podía ser perfecto, pero solo era un fallo, seguro que el amor me esperaba.

A los 15 años descubrí lo que era tener una pareja, dejé a mis amigos de lado, me di cuenta de la clase de novio que no quería tener nunca. El amor en si me decepcionó, no era lo esperado.

A los 17 años todo era genial, diversión, amigos. Volvía a imaginar que algún día encontraría a esa persona.

A los 19 años creí que una relación era posible, no una cornamenta en aumento progresivo.

A los 20 años me cansé de las relaciones sin sentido y el poco tiempo encontré un gran amor.

A los 23 años me di cuenta por fin que toda la información objetiva que siempre usaba para hacer entrar en razón a la gente, y que parecía ser bastante útil, tenía que aplicármela a mi misma.

>>Hace un par de días me encontré decepcionada mirando por mi ventana al por fin asumir que nunca encontraré la persona perfecta, que es algo idílico, y aún peor, incluso lo idílico puede rechazarte.

>>Hoy he pensado que me encantaría poder decirme un día....esa niña que creía en príncipes no estaba equivocada.

Ya solo quedan sábanas y un café que otro en la mañana. Una puta, pero romántica.




De cartas sin escribir y otros agradecimientos.

No guardo ninguna carta de amor. Ni nota. Ni sms. Ni foto. Nada. Una vez se acaba, se acabó, para siempre ¡hasta los regalos se (re) regalan! Pero de lo que más me pueda arrepentir, es tal vez, de no haber escrito ninguna carta de amor, y una vez pasado el tiempo parece que todo aquello sólo fue una nube de posibles, futuribles y castillos... Todo se diluye progresivamente en lo inmemoriable.

Pero, a pesar de todo, son los detalles los que (me) perduran en el tiempo, así que ahí va mi declaración de hoy, mis cartas no escritas a ese hombre que encendió mi pasión, a ese que consiguió ablandarme, al que me enseñó qué era un romance, al chico que me miró durante 3 paradas de metro. A ti, a ti, y a ti también.

Recuerdo la manera que tenías de masticar chicle cuando se te ocurría alguna maldad de las tuyas; la vida intensa y tu caballerosidad perpetua. No sé si volveré a enamorarme algún día de la misma forma, ni siquiera sé si soy la misma.

Recuerdo cuando, a pesar de esa coraza de hombre que siempre vestías, por las noches me preguntabas si algún día te abandonaría; las palabras " qué piernas tan suaves " dichas de tus labios; y cómo cocinabas. Extraño pensar que había conocido al hombre de mi vida. Me alegro de haber abierto los ojos a tiempo.

Recuerdo cómo tu conciencia se dejaba abandonar por un beso; tu precioso pelo largo y el grado de inteligencia que quedaba completamente fuera de mi alcance. Me da miedo pensar que todas las personas sólo tenemos UN momento adecuado. Gracias por todo.

Recuerdo el día que me dijiste que te habías enamorado locamente de mí. Habíamos pasado cuatro días juntos, tu valentía me cautivó, aunque no se volviera a dar. Es horrible ver cómo involucionan las personas.

Recuerdo tu sonrisa torcida y tus manos; tus despertares llenos de inocencia y de equilibrio; tus palabras llenas de pureza. No hay mañanas-tardes iguales. Te deseo toda la felicidad, de veras.

Recuerdo el silencio, tu ausencia, y cómo hacías del tiempo un plano radiocéntrico; el ímpetu que ponías para que aprendiera a saborear los momentos en lugar de atiborrarme de ellos; y tu olor. Ese olor no lo olvidaré jamás.

Recuerdo que eras muy guapo. Espero que lo sigas siendo.

Recuerdo tu forma de fumar, era como del siglo XVI; y tu forma de hablar atropellada, me parecía muy sensual. Nos volveremos a encontrar en algún momento.

Recuerdo una conversación en la que me explicaste entre risas y cerveza que te gustaba porque era " una mujer poco recomendable ". Ahora es un estigma que me persigue y, la verdad, puede que tuvieras algo de razón.


A todos he de decir lo mismo, estén o no presentes ya,  
un placer haber coincidido en esta vida.




P.S. Me consta que a más de uno le da miedo mirar aquí dentro, como si este blog fuera (sólo) la caja de los truenos. Espero haber convencido de que la gratitud es una virtud.

jueves, 28 de abril de 2011

No me gusta que me gusta.


Síntomas tempranos:

-Un agujero en la barriga, un nudo en el estómago y sensación de vértigo.

-Quizás tenga una infección en mis órganos vitales.

-Puede que deba ir al médico.

-Varios días sintiéndome mal.

-Pierdo más tiempo del normal.

-Mi burbuja supersónica del mundo chachi-guay donde todo es genial está más activa de lo normal.

-Tengo miedo a fracasar.

-No quiero sufrir.

-No sé que tiene que ver eso con mi agujero pero puede que algo.

-La intriga de lo que viene.

-Miedo a no ser capaz.

-Miedo a negativas.

-Un gato.

-Soledad.

-Se mueren las flores.

-Incoherencia.

Diagnostico:

-Te gusta, hacia demasiado tiempo que no te gustaba un ser humano, te preguntas si es normal, quizás no sea eso.

-Te gusta mucho, y tienes miedo.

Tratamiento:

Enfermedad sin remedio y degenerativa.


miércoles, 27 de abril de 2011

Reflexión célebre.



#12 En el porno francés son románticos hasta para el sexo anal.

domingo, 24 de abril de 2011

Reflexión célebre.

 
#11    Si te conformas con el afecto de cualquiera, tenlo claro:


Vas a morir solo y sin amor.

viernes, 15 de abril de 2011

Extinción lúcida.


Odio la debilidad. No hay adjetivo que baje más la líbido. Débil.


El débil no es aquel que llora, no es aquel que sufre, ni aquel que tiene un vida desaconsejada-desaconsejable. Ni tan siquiera es el incapaz de resolver un problema cualquiera que sea.

El débil es el incapaz de ver la belleza, de conmoverse, de reírse a carcajadas, de reconocer la difusa línea gris entre blanco y negro. Es el que desdeña la autenticidad, el que decide tomar el baile de máscaras como línea y propósito en la vida en lugar de sentarse frente a un espejo y reconocerse, el que vive en un eterno juego de egos por no asumir errores, el que se deja arrastrar por modas, cultos y política. El que no es capaz de confrontar el problema con el opositor sin estrategias ni manipulaciones: cuerpo a cuerpo, pupila sobre pupila, voz después de voz.


Y en detrimento de la expansión de la debilidad en esta sociedad en la que co-habitamos, muchas/os nos inhabilitamos para el acto sexual, esperando que no traiga consecuencias irreversibles, y mientras tanto no malgastamos las energías de esta manera tan vulgar.

Caminamos por Off-piste, sí, puede ser, pero es que estamos a punto de la extinción, daaaarling (winking, winking)



Crazias por hatender a la bervorrhea

martes, 12 de abril de 2011

Reflexión célebre.


#10 Como puta en Cuaresma.




La gente se pregunta:


"¿Qué hay que hacer en este *uto pueblo para echar un polvo con alquien que no de asco?"

miércoles, 6 de abril de 2011

Como siempre una entrada sin sentido alguno.Algunos no damos para más, quién no ha tenido un año de crisis en su vida?

Welcome to the queja-world.

Y qué es del mundo sin la queja y de la queja sin la vida, y de la vida sin la queja?

Haciendo un repaso de este último año, me doy cuenta que el ser humano es una fuente inagotable de quejas. Que si periquito no me quiere, que si eres una pesada, que si esto me ha salido mal, que tengo un grano, que me duele esto, lo otro, que si la vida es un asco, que si la gente se muere(catástrofes), que si que si que si que si interminablemente.

El ser humano es negativo en su mayor parte, si no hay menos no hay más, así que no tiene por qué ser malo. Pero no os gustaría levantaos un día y recibir solo comentarios positivos, personas explicando cuan felices son, que bella eres, y mirando incluso el sol a través de las nubes y la lluvia incesante que no te permiten verlo.

Bueno, la historia es otra. Y probablemente eso es algo que rara vez sucederá. Mientras tanto y como siempre solo pido a la energía que el mundo despide hoy, que por favor no me venga nadie a quejarse, no quiero saber de hombres, de tu novio, ni de tu ex, ni de tus rollos, ni de tus llantos, por un día por favor....que el mundo deje de ser repetitivo, que caiga una bomba de creatividad y felicidad y me saquen del pozo del sufrimiento físico (no podía ser yo sin una queja).

Recuento:

He escuchado sobre el mismo tema 100 veces en un día, incluso si hablo de chocolate recibo una respuesta acerca del mismo tema, empiezo a pensar que hay gente enferma en el mundo. Obsesionados, locos, locos, estáis todos locos.

martes, 5 de abril de 2011

Briconsejo (pero pequeñito)



Si te estás follando a tu ex y vas de exnovio chachipistachi,
contarle que tienes una nueva novia es, como mínimo,

UN DETALLE.






Ojalá tu novia te transmita una ETS que se te caiga la polla a trozos
... pero de buen rollo ;)

lunes, 4 de abril de 2011

Como polillas a la luz.



Fobias y filias, cada uno tiene las suyas. Ya sea tener las perchas con el gancho hacia el mismo lado, la nevera ordenada por colores o la forma de poner el papel higiénico; pero nadie se salva. Y el tema de las relaciones interpersonales no podría ser menos.
Yo tengo una (para)filia, lo reconozco, aunque no me gusta catalogarla así porque me parece pedante. Prefiero llamarla abiertamente “una tendencia recurrente”, supongo que para evitar sumarlo a otros temas a tratar con mi futuro psicoanalista, ya que además es preocupantemente bilateral; y es que soy ese cliché de mujer a la que le gustan los artistas (pintores, músicos, escultores, diseñadores gráficos, fotógrafos, etc -les tengo una alergia irracional a los poetas-) y que le gusta a los artistas por razones que escapan a mi entendimiento.
Me siento irremediablemente atraída como una polilla a la luz, supongo que esperando que detrás de esa creatividad haya una persona hecha a mi medida: así me sube la líbido automáticamente con los que (además) cumplen el tópico de moreno y calladito, hasta el punto en el que el límite entre el amor por su obra o el gusto por su persona se vuelve difuso; y su hambre de je ne sais quoi se materializa en mis apellidos, aunque esto último sólo ocurre a veces.

No recuerdo cuándo fue exactamente el momento en el que decidí que iba a ser algo que me perseguiría toda la vida, pero sí que recuerdo la primera vez que me acosté con uno, y desde luego no sólo no fue para repetir, sino que más bien se convirtió en un anécdota traumática que me hizo aprender que las personas más detestables pueden tener una sensibilidad extrema para las artes.
El segundo que apareció en mi vida fue un bajista. Gran músico, mejor persona, increíble amante y prioridades distintas. Después de casi dos años viéndonos, decidí que los músicos entraban en mi lista negra junto con los casados y los autónomos. Todos tienen el mismo problema: falta de tiempo.

Después vino el escultor. Sexualmente era como ser parte de una canción de Radiohead, y no he conocido a nadie que supiera tocar de esa manera tan intensa que te llegaba al alma. Era tan pasional, que cuando se le atascaba la inspiración lo destruía todo, incluída la paciencia y la energía de cualquiera que le rodeara. Así que volví a irme, buscando algo más calmado o al menos, menos irascible.

Un diseñador gráfico realmente erótico, un mago de la oratoria, un cómico cargante, un filosófo con verborrea... Así podría seguir hasta escribir un libro de 1000 páginas de cuelgues insanos y efímeros (a veces correspondidos, otros no tanto), que me han llevado a coleccionar litografías, libros, poemas, y figuras.

¿Esto a qué viene? Se preguntarán algunos. Y es que me veo un lunes buscando el nombre del "nuevo" en cuestión en google, y después de siete páginas de enlaces de otros blogs, páginas de otros artistas, plataformas varias, etc, me doy cuenta de que ese chico no es sólo otro chico con patillas que tiene una obra atractiva (la cual respeto desde que la conocí hace lustros), sino que desde hace años se le cataloga de genio. Siento vértigo, me gusta la genialidad, y nunca la he poseído aunque fuera por un instante.
"De buscarse la ruina y otras neurosis", debería llamarse este post.

[Imagen: Ibai Acevedo]

sábado, 2 de abril de 2011

Alone



Es curioso cuando después de un tiempo de cierto descontrol, de ese atracón de libertad que sucede a la ruptura de una larga relación de pareja, todo se calma. Y te das cuenta de que mereces estar sola, en el buen sentido. Ves que no hacen más que aparecer en tu vida, y no sólo en el plano sexual/amoroso, especímenes del género masculino que te hacen plantearte seriamente lo de hacerte bollo. Ególatras, mentirosos, orgullosos, simples... con alguna de estas características o con todas ellas y alguna más. Y ya se te quitan las ganas hasta de un encuentro físico, has sanado y el listón vuelve a subir. Entonces ves como te mereces estar sola, porque no tienes necesidad de acercarte a ningún gilipollas por el hecho de estar con alguien, de desahogarte o de sentir afecto. Ha llegado el momento de asumir realmente tu situación actual, estás soltera y estás bien, no necesitas la aprobación de nadie ni su atención para saber que eres fantástica.

Y como dice una gran amiga: Más vale sola que con un mamerto. Personalmente me veo así un buen tiempo, a menos que toque a mi puerta Gerard Butler vestido de espartano. Vaya que a Rober Bodegas con su look camisita y corbata tampoco le pegaba el portazo...

viernes, 1 de abril de 2011

Reflexión célebre.





Tienes furor vaginal cuando sabes que te follarías hasta la pata de una silla.



(el ocho tiene pinta de haber frungido hoy)