
Veras, cero que este blog está muy bien porque así podemos darnos cuenta de cómo somos en realidad, es como observar a través de una mirilla sin que te pillen, a mí me encanta, y viendo las estadísticas veo que no soy la única. Nantes dice que hay que mojarse pero a mí no se me ocurre nada interesante que contar excepto una cosa:
TENGO UNA AMIGA QUE TIENE UN PROBLEMA.
Esa amiga me contó que había tenido un novio que hacía cosas raras. Espero que ya hayáis cenado porque esto es para gente con mucho estómago.
Pienso que no hay guarra que no sea escrupulosa, y yo soy una de ellas. Para vosotros a lo mejor no, pero a mí me parece extraño que a un hombre se le ocurra todo esto a él solito.
Era misófilo, le gustaba hacerlo en lugares públicos, ser oído por otras personas, hacerlo en el coche aun viviendo en pareja con ella, era sádico y fetichista.
Lo primero que debéis saber es que aunque esta palabra ahora se emplea a menudo y se hable de todo esto abiertamente, hace unas décadas nos habrían encerrado sólo por hablar de ello. Creo que nos podemos modernizar sin convertir el fetichismo en una moda. Para mí no es que el sexo tenga leyes inquebrantables a seguir pero no vale cualquier cosa.
Una de las cosas que más asco le daba a mi amiga era esa manía de hacerlo después de los entrenamientos de fútbol, en serio chicos, entendemos que andáis con la testosterona revolucionada pero por vuestra culpa, ahora la zona de los testículos hemos decidido algunas llamarlo el “sótano” porque huele a humedad caliente, ufff. Un día puede pasar pero más no. Y si luego vas a la ducha, joder, no lo tires al suelo, llévatelo de aquí que es asqueroso!
Ah, otra cosa, no hagáis striptease si no sabéis, porque en pelotas, medio calvo y con unos kilos de más os parecéis al bebe hecho por ordenador que salía bailando en la seria de Ally McBeal.
No sé porque pero me ha venido a la cabeza lo de las bolas chinas y me ha llevado a recordar la práctica del sexo anal. Entiendo que pueda gustar y que os encienda la sensación de dominar a la chica, pero hoy en día estamos en igualdad de derechos. Y no es que cierre las puertas, porque no sé si es bueno o malo, pero antes quiero que lo pruebe él, y si le ha gustado que le metan un falo de 17 cm por el culo, a lo mejor me animo.
A lo que mi amiga nunca se animó fue a acostumbrarse a las eyaculaciones en la cara, el pelo, los ojos, la boca… SIN ANTES AVISAR.
En fin, mi amiga salió adelante después de esto y mucho más (que si me deja os iré contando poco a poco) y aunque ha vuelto a tropezar con algunos colgados más, no se le olvida ver el lado positivo, que al final cuando el tiempo pasa, se da cuenta de que estas cosas sólo son anécdotas para hacer reír a sus amigas, sus lectores, y a ella misma.



