Yo, que tanto luché por ser una y no más, me dejó sin palabras. Lo reconozco, fue un accidente. Me sedujo y me dejé conquistar sin oponer resistencia alguna, como si fuera una bien pagá y el precio marcara palabras repletas de sabiduría (así, como de pasada, de la que no se compra entrada). Sólo hizo falta una mirada de refilón en una cálida noche de primavera, una sonrisa atropellada y un soplo accidental en el cuello. Casi irremediable me comí la tarta del nunca más y la digestión, aunque liviana, aún dura.
Juro que no lo busqué, pero me enamoré. Como si nunca antes hubiera pasado, como si viviera en mi más tierna adolescencia, me dejé llevar entre dos cálidos brazos y una partitura.
Aquí me quedo a vivir y no tengo nada en contra.
Mostrando entradas con la etiqueta independencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta independencia. Mostrar todas las entradas
jueves, 2 de agosto de 2012
El accidente.
Etiquetas:
amor,
consecuencias,
felicidad,
fin,
futuro,
independencia,
nantesespersona
sábado, 29 de enero de 2011
La maternidad.
En los tiempos que corren, la maternidad se ha convertido en un tema extraño a tratar, tal vez porque las mujeres hemos tomado el poder en nuestro útero al mismo nivel que tomamos el poder en nuestra vida, quizás por otras razones que desconozco. No me gusta generalizar, pero para tratar asuntos de este tipo creo que ha de hacerse aun sabiendo los fallos de estadística que esto supone, y esperando que nadie se sienta ofendido.
A día de hoy anteponemos nuestra vida individual, profesional y social, a la vida familiar de una manera abrumadora. Cuando nos queremos dar cuenta hemos alcanzado todas las metas que nos habíamos propuesto (la carrera, el master, varios idiomas, la independencia completa...) y una señora conocida nos dice "Como sigas así se te va a pasar el arroz"; y es en ese justo instante cuando nos damos cuenta de lo solas que nos sentimos.
Misunderstood.
Por desgracia, socialmente seguimos en la prehistoria en muchos aspectos, y éste no podía ser la excepción. Aún no se toma la decisión de no tener descencia como una posibilidad, sino más bien se demoniza esa opción como una acción exclusiva por parte de personas insensibles, egoístas o con escasa madurez; y yo me pregunto, ¿es que acaso no querer traer más niños al mundo no es un acto de amor hacia estos? ¿qué grosor tiene la venda que llevan para no ver que hay personas que no deberían ser padres jamás? Por supuesto, a esto todo el mundo contesta como si se tratara de una consulta a Rappel, llenándoseles la boca cuando dicen "ya verás que con la edad cambias de parecer". Jode, deprime y la sensación de incomprensión se ve potenciada al máximo exponente: no sólo eres el anticristo, sino que además ni siquiera sabes de lo que hablas.
¿Adoptar? ¡QUÉ BARBARIDAD!
Si ya eres rara cuando dices que no quieres ser madre, ya ni os cuento cuando se trata de adopción. Inconscientemente, relacionamos adopción como la segunda opción a la maternidad biológica, ligado a esterilidad y fallos en métodos de concepción artificiales. Sin embargo a mis ojos es la mayor prueba de amor que se puede tener a la infancia.
No se trata de elegir a un niño porque tiene unos ojos bonitos, ni de que sea el "adecuado" para alguien; sino de preguntarnos si somos nosotros los apropiados para cubrir sus necesidades tanto físicas como emocionales, que no han sido satisfechas hasta ahora por X circunstancias.
¿Cuál es tu posición, Nantes?
No se es menos padre por no haberlo concebido, ni tienes el gen asesino por no querer perpetuar la especie.
Siempre dije que no quería tener hijos, pero es cierto que soy madre desde hace muchos años. Cuido de mis amigos, de mi pareja, de mi familia de la misma manera que lo hacen los padres: les mimo cuando están enfermos, me preocupo cuando tienen problemas e intento solucionárselos cuanto antes, les acompaño en sus fracasos de la misma manera que lo hago en sus triunfos y, en general, estoy a su lado con constancia, ánimo y amor incondicional.
¿Mi futuro? Si definitivamente desecho la idea de no ser madre, me gustaría cumplir la imagen que tengo de mi misma desde mi más tierna infancia, que se ve resumida en esta conversación:
- Es una lástima que no puedas tener niños de verdad.
- Señor/a, nunca dije que no pudiera, y los haya dado a luz o no, los míos son tan verdad como los suyos.
Etiquetas:
aspiraciones,
deseos,
independencia,
maternidad,
mujeres,
nantesespersona,
reflexiones,
sociedad,
vida
lunes, 13 de diciembre de 2010
Plan de vida.
Sacarme la carrera. Irme a la mierda en globo. Vivir en la mierda y vender el globo. Echarme novio fuera que me regale un perro. Casarme. Ir de voluntaria a Rwanda. Comprarme una casa en la playa. Tener un hijo. Divorciarme. Quedarme la casa en la playa, el niño, el perro y la pensión alimenticia. Trabajo en asuntos sociales de 9 a 3, de L-V, 45 días de vacaciones al año. Disfrutar de la vida y mi hijo gracias a ese trabajo. Poner un invernadero en la parte de atrás de la casa. Casar a mis amigas una detrás de la otra.Viajar a Nueva Zelanda y Kerala. Acompañarlas a firmar el divorcio, una detrás de la otra. Emborracharnos mil y una veces, mientras mi exmarido está con el niño y el perro. Autorrealizarme como persona a través de mi hijo y mi trabajo. Casarme con un segundo. Aburrirme, serle infiel y culparle. Bucear en Cabo Esperanza. Divorciarme de un segundo. Obtener gracias al divorcio la mitad de los beneficios anuales durante el tiempo de duración del matrimonio. Coger una excedencia para montar un centro para buceadores. Aprender a hablar alemán a la perfección. Re-enamorarme de mi primer marido. Dar la vuelta al mundo en velero. Odiarnos a ratos, reprocharnos casi nunca, amarnos para siempre. Firmar unas capitulaciones matrimoniales. Cederle la mitad de la casa en la playa. Re-casarnos. Dejar el trabajo para dedicarme plenamente al fondo marino y el voluntariado. Mandar al niño (ya crecidito) a la mierda en globo para que conozca sus raíces. Disfrutar de nosotros como si no hubiera un mañana. Ser abuela de una niña china por mi hijo y su novio. Quedarme viuda y haber "conocido varón para toda la vida". Alquilar el club de buceo y vivir de la renta. Ser una madurita de pelo largo liso y blanco, vaquero, camisa de rayas, sandalias de Sybilla, cesta y labios rojos. Morir con un té con whisky en la mano y un cigarrillo en la otra, leyendo en el porche de la famosa casa de la playa algo de Whitman.
Y no necesariamente en este orden.
Pero no se lo digas a nadie... Ssshhhhh...
Etiquetas:
amigas,
aspiraciones,
deseos,
estadísticas,
independencia,
nantesespersona,
vida
lunes, 8 de noviembre de 2010
Nantes es (también) una persona.

De mayor quería ser negra. Después quise ser forense. No me gustan las espinacas. Me encantan los gatos. Fumo demasiado. Adoro el vodka Absolut. Odio tener resaca. Mi color favorito es el azul. Soy extranjera. Tengo los ojos de un color indefinido. Me definen como inestable. La mayoría de mis amigos son hombres. No suelo caer bien a las mujeres. Estuve a punto de casarme a los veinte años. He viajado a cuatro de los cinco continentes. Me gusta bucear. No tengo intención alguna de conocer a nadie "especial". He estado al borde de la muerte cuatro veces (que yo recuerde). Nunca he perdido una apuesta. Digo mucho tacos. Discuto sólo por el hecho de ver dónde está el límite del contrincante. No me arrepiento de nada. Exprimo la energía de quienes me rodean. Odio el horterismo (aunque la RAE no acepte tal término). Soy irremediablemente realista. No me gusta lo políticamente correcto. Soy bilingüe. La independencia me adora. Me gusta el sexo, mucho, tal vez demasiado. Tengo una neurosis de destino aún no diagnosticada. Debería llevar dos rombos tatuados en la frente. No creo en la gilipollez de "El hombre de una vida". Soy una auténtica zorra en la cama. La gente excesivamente mística me carga. No entiendo las sensiblerías absurdas. Daría un dedo del pie por saber tocar la guitarra.
Además formo parte de un cuarteto de mujeres guapas, exitosas, inteligentes, que están deseando destripar las idas y venidas personales suyas y de sus congéneres en este blog. Y, para colmo, me gustaría poder ser infiel, millonaria, frívola y una imbécil rematada.
Etiquetas:
hombres,
independencia,
mujeres,
nantesespersona,
presentación,
sexo,
vicios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)