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viernes, 24 de junio de 2011

La (cada vez más) insoportable levedad del ser


En su momento no entendí como Teresa podía acostarse con otro hombre para entender lo que sentía por Tomás, inocente de mí. A mis inexpertos ojos el amor era un sentimiento único, homogéneo, carente de contradicciones y dudas. Una personas no podía sentir algo por otra si no era ese deseo irrefrenable de entregarse en cuerpo y alma, sin cuestionarse el tiempo ni las consecuencias.

Pero el tiempo pasa y las experiencias nos moldean, aprendemos y comprendemos. Y cuando tiramos fuerte de la tirita de la primera herida que nos deja el desamor, encontramos bajo nuestra cicatrizada piel un complejo laberinto de emociones.

Comprendí que el alma y el cuerpo se pueden entregar por separado, aunque resulte inmensamente más satisfactorio hacerlo en conjunto. Que el amor no lo puede todo y que muy pocos están dispuestos a luchar por él. Que en ocasiones sólo se busca un chute de endorfinas y los besos no son más que una carta de presentación.

Y que a pesar de compartir sábanas con una gran número de mujeres, Tomás nunca dejó de amar a Teresa. Porque podemos elegir a quien entregamos nuestro cuerpo, pero para bien o para mal, no está al alcance de nuestra conciencia elegir de quien nos enamoramos.

sábado, 18 de junio de 2011

Reflexión célebre.



#19 No importa lo inteligente, guapa, divertida y educada que seas.
Si no tienes el combo Caradebuena+Telascomesdobladas, no tienes nada que hacer.




Que os jodan. Voy a por mi hacha.

We are Fucked


Porque nos creemos sus palabras. Porque todavía nos ilusionamos. Por la indiferencia. Por desear lo que no debemos. Por no saber elegir. Porque nos atrae lo que no nos conviene. Porque lo adecuado nos aburre. Por caer en la tentación. Por la sensación que recorre nuestro cuerpo al pensarlo. Por los recuerdos que no podemos olvidar. Por el sonido de su voz en tu cabeza. Por los sueños que no controlamos. Por las mañanas de" ¿qué mierda estoy haciendo?". Por las noches de "todo me da igual". Por la espera. Por la impaciencia. Por la decepción. Por todo ello y más:


ESTAMOS JODIDAS

Y no de la manera que nos gustaría



jueves, 16 de junio de 2011

Forbidden


Lo que sabemos que está mal, que no debemos hacer, que nos traerá problemas... Pero caemos, es tan atrayente que resistirse es prácticamente imposible. Seguimos una y otra vez. Nos acercamos a lo peligroso, jugamos con fuego sabiendo que acabaremos quemándonos. Es como cuando eres pequeño y sabes que es muy posible que te pillen y te lleves una bronca, no es tanto lo que haces como la emoción de hacerlo, porque eres consciente de que no debes. Es esa emoción, que te hace sentirte un poco más viva.

Y tú, ilusa, lo fomentas. Sin saber exactamente el motivo, ni poder o querer evitarlo. Pero te sientes arriba, intocable pero deseable. Cada vez que lo piensas te recorre el cuerpo la sensación, quieres retener el momento, seguir sintiéndote especial. Porque está fuera de lo común, de lo normal, de lo establecido, de lo permitido.

Cuidado Alicia, está lleno de peligros el País de las Maravillas...

lunes, 2 de mayo de 2011

Colega, ¿dónde están mis bragas?

Yo pensaba que estas cosas sólo pasaban en las películas. Pero no. Esta gente EXISTE.

Él era chico de maneras clásicas y buen conversador, a la par que atractivo.
Fue la mejor primera cita de mi vida, con diferencia.

Al día siguiente...

 - Muchas gracias por todo.
- Gracias a usted por su visita (en tono jocoso), ya sabe donde encontrarme.
- Y tú también.

[fragmento real]




Conclusión:  

domingo, 1 de mayo de 2011

Reflexión célebre.


#13 Son pedos vaginales. No me mires así. Es tu culpa.
Mi vagina no es aficionada a absorber aire por sí sola.

miércoles, 27 de abril de 2011

martes, 12 de abril de 2011

Reflexión célebre.


#10 Como puta en Cuaresma.




La gente se pregunta:


"¿Qué hay que hacer en este *uto pueblo para echar un polvo con alquien que no de asco?"

martes, 15 de marzo de 2011

El sentimiento.



Estimad@s lectores:

¿Qué tal les va la vida? ¿Encontraron a su hombre o mujer adecuada? ¿Mucho sexo? ... ¿Jodidos?

Bueno, bueno. Hoy vengo a escribir algo que me surge muy a menudo....y resulta que practicamos el coito pero ¡Boom! No sé si me gustas. Está bien si te veo, pero si no te veo también, quizás debo verlo para aclararme, o quizás no debo verlo más, pero la compañía no es tan mala no? ehem ehem ehem

By the way, nunca os han tocado los cojones los pelotas de la clase? los que ríen excsivamente las bromas de los profesores, ohhh, siempre hay un@ petard@

Compañeros del blog, ¿que coño hago con este (uno de los tantos) chicos? Sigo disfrutando de su compañía....el mercado esta escaso, piensen en ello.

Sin más, un saludo!

domingo, 13 de marzo de 2011

Llegados a este punto.


La primera vez que tuve sexo sin compromiso me sentí mal conmigo misma, justo empezaba a salir de la burbuja amorosa y me dirigía hacía algo desconocido: la promiscuidad? Intentaba pensar que sentía algo, a veces sentía algo pero ellos buscaban sexo, y me sentía mal.

Pasan los años, te decepcionas, ya no buscas amor, buscas una compañía en la cama, levantarte y ver que al menos no estás sola, que el amor no llegará, pero aún así tienes a tus amigos de cama, alguien que te acaricie, que te haga sentir bien un rato y que no te coma la cabeza más tarde.

A veces piensas que puedes encontrar al adecuado, quizás llegará, y mientras, pasa el tiempo.

Pasan más años, y llega un punto, en que el sexo, con alguien desconocido, conocido de hace unas horas, con un amigo, es algo que puede pasar, y mañana, tan tranquilos, como si nada, como el que se bebe una cerveza.

La evolución del subconsciente es algo que me conmueve, ¿cuándo dejamos de buscar príncipes y empezamos a buscar falos? ¿los buscamos o simplemente los dejamos venir? ¿cómo puedes sentir tal pasividad en el sexo cuándo anteriormente has sentido el amor más profundo en él?

La vida sigue, y tú, pedazo de cabrón, estés donde estés te llevarás la bronca si algún día te encuentro y me caso contigo, por haberme hecho esperar tanto y haberme dejado sola tantos días en mi cama, por haberme hecho llorar y añorar lo que nunca he tenido, por tantas noches a solas sintiéndome abandonada y queriendo amar y ser amada. Y si no te encuentro, estarás igual de jodido que yo, así que mientras tanto: enjoy sex.

From the Cradle to Enslave


Cuando empiezas a tener una vida amorosa/sexual activa, en esa época tonta de instituto, una vez superas el fijarte en el chico guapo de la clase al que no vas a tener porque sale con la choni tetona de turno, las mujeres pasamos a fijarnos en chicos mayores. Es cierto que normalmente los integrantes del género masculino que rondan los 16 años dejan mucho que desear, en el sentido de que siguen teniendo una mentalidad bastante infantil y una pues busca una cierta madurez intelectual. O al menos eso creemos en esa tierna adolescencia porque probablemente demos con uno casi peor pero que a nosotras pues nos parece todo un hombre, no os engañeis chicas es sólo el efecto de la barba. Y claro empiezas una relación seria, a esa edad el concepto de promiscuidad sexual todavía no se ha implantado en tu cabeza como una posibilidad, con una persona por la que puedes llegar a sentir cierta adoración, es mayor y va de otro rollo no como tus amigos siempre tan pueriles.

Pero el tiempo pasa, y ahora eres tú la que madura y evoluciona, y puede que te des cuenta que ese tio sólo era más viejo que tú pero para nada cumplía con esa idea de hombre centrado e intelectualmente desarrollado. Y ya es el remate si te das cuenta de que no sólo es un inmaduro, también es un GILIPOLLAS, al que le has estado siguiendo la corriente como si su palabra fuese divina porque pensabas que él sabría más que tú.

Así que llegados a los alrededores de los 25 y tras años de acercarte a tios que están en el arco 25-30, te das cuenta de que a esa edad muchos están ya algo pasados, vienen de vuelta y no vas a sacar gran cosa de ellos. Les falta el ímpetu y esa chispa de ilusión que se tiene en los primeros compases de la veintena. Son sexualmente agradecidos y no tienen fobia a la intimidad, a uno de esos acercamientos postcoitales cariñosos que son una educada muestra de satisfacción pero que a algunos les horroriza que pueda mandar un mensaje equivocado.

A veces parece que los más jovencitos son los que tienen las ideas más claras...

jueves, 24 de febrero de 2011

Quiero-quiero-quiero...



Queremos que entren por la puerta y se nos echen a los brazos como si no hubiera mañana.
Queremos sexo del que hace temblar las vísceras y creer que vamos a morir en ese instante.
Queremos tener conversaciones sólo con la vista y miradas con los labios.
Queremos que nos soporten aunque nuestra cabeza sea una jaula de grillos.
Queremos sonrisas matinales y que nos acaricien el pelo cuando nos piensan dormidos.
Queremos que se pare el tiempo para que nunca nos volvamos ruines.
Queremos viajar mentalmente, emborracharnos en la orilla de la playa y reírnos a carcajadas.
Queremos que la magia eclipse la falta de depilación y los pantalones de pijama.
Queremos ser los últimos en su historial amoroso y los primeros en su vida.
Queremos discutir para así tener una excusa para odiar al otro.
Queremos ser incapaces de vivir sin el otro en cuestión.
Queremos un detalle diario que le de sentido a nuestras vidas.
Queremos ser diferentes de verdad a todos los demás, no sólo sentirlo.


Al fin y al cabo, todos queremos lo mismo:

Vivir un amor que nos deje sin aliento,
pero que no nos mate (ni de una subida de azúcar).

domingo, 20 de febrero de 2011

Que se jodan, capítulo 1.



Que se jodan todos los camareros de la ciudad creyéndose los putos reyes del universo por poder rellenarme el vaso con alguna sustancia que me matará a largo plazo, y tener la oportunidad de intentar metérmela una de cada 100 veces. Que os jodan, incapaces mentales.


Que se jodan todas las tías que se visten de fulanas cada sábado noche para calentar pollas a diestro y siniestro y terminar follando en un cuarto de baño atestado de gérmenes y bacterias propias de un país tercermundista. Después juzgar toda la semana a las que deben hacerlo para alimentar a sus hijos bastardos resulta mucho más eficaz para reafirmar la propia voluntad. Que os jodan, zorras cínicas.

Que se jodan todos los hijos de puta a los que alguna vez me pude insinuar, son todos unos prepotentes gilipollas, por eso creí que podíamos ser felices. Que os jodan, amebas sexuales.

Que se jodan los fabricantes de anticonceptivos por intentar convencernos de que son 100% eficaces y no decir completamente la verdad. Las hormonas nos envenenan el cuerpo y los preservativos tienen un margen de error de entre un 8 y un 12%, panda de ratas mentirosas. Que os jodan, mercaderes de infelicidad.

Que se jodan las hordas nacientes y perpétuas del Foro de la Familia y similares. Prefiero ser una asesina de no-fetos a un cocainómano borracho que maltrata psicológicamente a sus hijos y sufre de clamidia por irse con travestis brasileños del ensanche; o a una zorra amargada que quiere montárselo con un universitario porque su marido la última vez que le tocó fue para reventarle tres dientes. Que os jodan, beatos.

Que se jodan los modernos de mierda, que se piensan descubridores por derecho del libre-pensamiento. Sois todos unos mamarrachos pedantes y vosotras todas unas hipócritas estrechas, que se creen profundos por hacer fotos en sepia y escribir cuatro versos con palabras al azar, cuando ni siquiera saben echar un polvo en condiciones. Que os jodan, manada de ridículos.

Que se jodan las viejas del autobús que no paran de quejarse por la mala educación de los jóvenes. ¿Quién es el maleducado que empuja al entrar por sus santos cojones sin permitir salir? ¿Quién es el sinvergüenza que roba en las tiendas con la excusa de los olvidos de la edad? ¿Quién se cuela en la cola de la caja del supermercado? ¿Quién se va a Cuba a que se la metan por un módico precio para mantener su "dignidad"? Que os jodan, espíritus decrépitos.


Que se jodan todos.

Y YO LA PRIMERA. POR RETRASADA.


Inspiración vía "La última noche", de Edward Norton.

viernes, 18 de febrero de 2011

Psycho





De repente me di cuenta. Tenía todos los síntomas:

  1. Había estado tonteando con él en la máquina del café, y él se había dejado.

  2. Le había encontrado en facebook, y había revisado lo poco que me dejaba bichear de su perfil, pero sin agregarle.

  3. Me lo encontraba a todas horas por los pasillos, miradas furtivas.

  4. Me había visto enredada en una discusión sobre las similitudes entre el sistema electoral estadounidense actual y el bipartidista español de finales del XIX.

  5. Aparecía en mis sueños eróticos más antinaturales.


Efectivamente.

En "Al salir de clase" sería la psicópata que quiere acostarse con el

PROFESOR HOT




Tácticas para llevarse a un profesor pedante de treinta y tantos a la cama... Un-dos-tres; responda otra vez.

jueves, 17 de febrero de 2011

La tentación de la carne...


A veces pienso que la monogamía y la exclusividad sexual entre dos personas es algo parecido al vegetarianismo. Te comprometes a no comer alimentos que no sean vegetales (hablo a grandes rasgos) durante el resto de tu vida, bueno mientras te dure la concienciación, no catarás otros productos que hasta ese momento tanto han hecho disfrutar a tu paladar. Porque no es que ya no te resulten sabrosos o deseables, es puramente una cuestión de moral y de sentido del deber, no siempre porque estes obligado por ciertas presiones sociales también puede venir de ti mismo y que no te sientas bien actuando de otra manera. No es el momento de entrar en imperativos categóricos...

La cosa es que sólo comerás vegetales mientras te sientas satisfecha con ese comportamiento, si encuentras todas tus necesidades cubieartas con esa alimentación. Pero el problema puede surgir cuando esos hábitos te producen anemia o sientes la imperiosa tentación de comerte un Bigmac. Cuando recuerdas casi con ansiedad lo que era tener una dieta más variada, y puede que comer menos pero mejor. Pero tu conciencia no te deja saltarte tu plan alimenticio, lo haces por algo más que disfrutar de la comida.

Por eso quizás hay que asegurarse de que aunque la dieta se restrinja sea original, nada repetitiva y sorprendente. Cambiar los sabores de los mismos alimentos y probar nuevos condimentos. La idea es que no quieras, y no sólo por remordimientos, transgredir el vegetarianismo.

Personalmente en estos momentos no soy una persona con la fuerza de voluntad ni el convencimiento suficiente para dejar pasar la tentación, no soy mujer de un sólo grupo de alimentos...

miércoles, 9 de febrero de 2011

La clásica cita perfecta.




Antecedentes:

Él, un chico educado y discreto, un auténtico conquistador que piensa que está de caza.
Tú quieres buen sexo, y si puede ser con un tío guapo, sin venéreas y que la tenga grande, mejor que mejor.

Primera parte:

Quedar para que pase a recogerte a las 21.00 y que él aparezca a las 21.00 (ni antes ni después), justo cuando estás lista y pintándote los labios. Indumentaria discreta y elegante, zapatos bonitos y cómodos -nada de caminar como un velociraptor- y los pies perfectos.

Llegar a un restaurante bonito, pero no pretencioso; de buena calidad, pero no de estrella michelín; y de cantidades generosas, nada de pijerías para quedarte con hambre.

Una conversación agradable, divertida, que te suba la autoestima sin caer en el halago barato; unos aperitivos exóticos sin sabores demasiado fuertes, un pescado delicioso y ligero con una menestra sabrosa, y un postre fresquito con frutos rojos; una invitación significa que NO TIENES QUE PAGAR TÚ.


Segunda parte:


Un pequeño paseo y una copa en un pub clásico irlandés, se inicia una conversación un poco más personal que deriva en un coqueteo menos pudoroso (más tarde podrás culpar de esto al alcohol) que se extienda lo suficiente como para poner el hipotálamo a trabajar pero no tanto como para que os bebáis medio bar. De repente, se te hace tarde, te acompaña a casa, y por el camino repasas el estado de tu casa: ¿ropa interior sucia? ¿suelo con churretones? ¿toallas por el suelo? ¿sábanas limpias? ¡CONDONES!

Tercera parte:

Llegais a la puerta de casa, preferiblemente la tuya y le ofreces una invitación aparentemente inocente dentro. Al cruzar la puerta, caidita de ojos y sonrisa estúpida precedidas de un "ponte cómodo". A partir de ahí, libre albedrío: el trabajo ya está hecho en 3... 2... 1...

¡BOOM!



Día siguiente:


Despiertas sin alarma y el sol luce. Te miras al espejo y estás radiante, aunque muy despeinada. Vigilas no tener marcas causadas por la pasión y te pegas lo conocido como "un duchazo policía". Cuando vas a la cocina te encuentras café hecho y una nota agradable que da las gracias.
Te tomas el café, te vistes y quedas con tus amigas, para comentar la felicidad del escozor íntimo, la puesta a cero del contador y lo cerdo de la cuestión.




Aaay... cómo lo echo de menos...

viernes, 21 de enero de 2011

Reflexión célebre.


"Si vas a hacer algo relacionado con el sexo, debería ser cuanto menos genuinamente perverso."

- Grant Morrison

sábado, 15 de enero de 2011

Esclavos de la belleza.




Han pasado más de tres años desde que decidieron hacer un estudio antropométrico en España con el objetivo de unificar las tallas en las grandes superficies de moda, y nada ha cambiado. Seguimos siendo el cuarto país del mundo con mayor número de operaciones de cirugía estética, la industria cosmética en España está entre las cinco primeras de Europa, y estamos situados entre los principales centros e iconos de moda ejemplo para todos. Pero ¿es realmente algo que nos identifique?, es decir, ¿tan superficiales somos?

Las mujeres hemos sido presionadas para ser físicamente bellas desde los anales de la historia, se nos educa con el concepto de "el único discurso" desde la publicidad, los juguetes y la sociedad, y incluso entre nosotras mismas es un detalle recurrente para ser crueles. Pero ya no somos las únicas. El mundo de la moda se está fijando en los hombres, ya no como estado de poder, como la inteligencia suprema, como el amo del buen hacer; sino como objeto de carne y hueso digno de posesión de cualquier que quiera tenerlo: que si cremas, depilación, ir a la moda, peinados imposibles, cultura de playeo y discoteca... El metrosexual hace unos años, el ubersexual ahora. Sí, os está pasando factura también aunque os planteéis como "rebeldes infranqueables" por estas cuestiones.

Y vosotros diréis, ¿a dónde quiere llegar la loca esta con algo tan conocido? Pues, muy señor@s mí@s, os parecerá increíble pero... al porno.

El porno es uno de los mayores exponentes de moda y canon de belleza que existen: el los 80 se llevaba el vello púbico, cabellera cardada, sexo anal y las mujeres extremadamente delgadas pero de aspecto natural; en los 90 todo iba rasurado al mínimo, las féminas y varones que parecían diseñadas en una mesa de operaciones (Barbies prediseñadas: pechos excesivamente grandes y claramente operados, labios hinchados, caderas reducidas almínimo exponente...) y mucho sexo en grupo; y con el cambio de milenio... todo se diversificó.

Entonces se me plantea una duda: si el canon de belleza es la mujer delgadita y delicada, de mirada persuasiva, piel suave, y cierto rasgo de inocente dulzura ¿por qué lo que realmente buscamos como base de nuestra excitación visual es lo explícito, el grito más que el gimoteo, el uso de la fuerza bruta, la pasión, etc? ¿A qué respondemos realmente en la vida real: al estímulo animal o a la figura cultural? (y ahora vendrá algun@ a soltar el rollo de "que me hagan reír" y blablabla, pero el sexo es el sexo, no me vengáis a joder) ¿Cambiamos contínuamente de gustos según se apliquen al porno o a la moda? Y lo más importante ¿Somos esclavos de las líneas de consumo hasta este nivel primario?

Seguiremos informando.

lunes, 10 de enero de 2011

¿Tan jodidas estamos?


¿Pero tanto? Estamos tan acostumbradas a encontrarnos con todo tipo de cabrones que cuando se nos acerca alguien que nos trata bien desconfiamos incluso más. Subimos todas las barreras, nos ponemos una capa de indiferencia y nuestras palabras van dirigidas no sólo a alejarlo y alejarnos, también a convencernos de que nada es importante ni es de verdad, algo siempre hay detrás.

La pena es que a veces hace que no disfrutemos del todo de ese momento de atención, de relevancia que se nos da. No deja de rondarnos en la cabeza un "¿Por qué?, alguna razón habrá para que se comporte así, si ya ha tenido lo que quería ¿Por qué es dulce y amable conmigo? Aunque pases con él una noche maravillosa.

Y no es hasta un rato después cuando te arrepientes un poco, te das cuenta de que la próxima vez que te vea no te ignorará o te evitará (aunque no tengas intención de nada, sólo por el hecho de no mostrarte ningún tipo de conexión emocional). Y es que una está tan acostumbrada a que las cosas sean así por norma, a pasarlo mal, que sus respuestas son una defensa automática.

Si hasta sorprende que se despida con un beso, es que estoy muy jodida...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lesbianismo y lista


Hace unas semanas hice la lista de las cien cosas que quería hacer antes de morir, y me comprometí a contar aquí los avances, aunque no creía que fuese a ir eliminando tan pronto.


#95, Besar a una mujer.




Comentando con mis amigas, me di cuenta de que era la única pringada que nunca se había enrollado con una chica (o casi) y entró en mi lista, junto con otras cosas como ordeñar una vaca. A día de hoy puedo decir que este punto queda eliminado de la lista claramente, y afirmar que las mujeres no me gustan por muy buenas que estén y por muy bien que besen.

Seguiremos informando.