
No es tan guapo.
No es tan listo.
No es tan rico.
No es tan educado.
No es tan divertido.
No es tan atractivo.
No va tan bien vestido.
Ni siquiera la tiene tan grande como para que le persigas.
"Si pasas, viene; si consientes, se va."
Eso es de manual, pero estoy segura de que no quieres tener una relación "insana-de-manual", porque él/ella no va a cambiar ni tú tampoco: Empezarás pasando de él/ella, entonces te irá a buscar, volverás a caer y volverá a pasar de ti, y entrarás en ese bucle sin fin, porque esto no es "Física o Química" y los malos no se convierten en Sta Teresa de Calcuta de la noche a la mañana por una iluminación.
Así que hazte a la idea: Pasas de él porque no te interesa, y pasa de ti porque no le interesas. Y no, NO TE INTERESA una persona que sólo está por ti cuando le castigas con el látigo de la indiferencia.
A pesar de mi interminable lista de fracasos sentimentales (y sexuales), parece ser que a mi alrededor se me ha tomado como una especie de gurú, lo cual por otra parte me halaga. Pero no me puedo hacer responsable de los resultados, sólo sé que será divertido. Y por cierto, llevo la apuesta estupendamente y sólo queda una semana (porque no nunca pierdo una apuesta), ¡ZAS!