lunes, 13 de diciembre de 2010

Plan de vida de Blancanieves

Quiero nuevas responsabilidades, tener un perro (un King Charles Spaniel) y llamarlo “Comotú", pegarme unos viajes inolvidable con las niñas (Barcelona, Madrid…) y otro con mi madre en el Caribe, conocer Inglaterra, saber inglés, terminar mi especialidad y que me suban el sueldo en el trabajo. Económicamente no necesito que me toque la lotería, sólo pido que nunca me falte el trabajo y así conseguir que no me falte de nada, ni a mí ni a los míos. Profesionalmente no sé todavía si me quiero jubilar viendo babas y sangre, cuando quiera cambiar de profesión (aunque adoro la mía) os lo diré. Me encantaría seguir siendo independiente pero sin deshacerme de nadie, a las personas que me rodean también las necesito y las quiero conservar. Lo que quiero perder de vista es el gotelé y el sofá del salón (el sillón se lo regalaría a Diego que ahora que sabe su gran utilidad, es una pena tirarlo).

He dicho que quiero nuevas responsabilidades pero no las que tuve y rechacé, no sé si cambiaré de idea pero no estoy segura de querer casarme. Aunque sé que no me lo puedo perder.

Al menos para vivir mi despedida de soltera, ver a mi Nantes haciendo una excepción quitándose los zapatos de tacón para bailar en mi boda junto a la madrina (mi abuela Maruja Limón) hasta las ocho de la mañana con todos los amigos solteros de mi primer marido. Quiero tres hijos, que se llamarán como yo diga y parirlos con epidural (diga lo que diga el supuesto padre).

Tener una casa mata con jardín (y respectivo jardinero) y vistas al mar. Ah, y un San Bernardo. Colocar a mis tres hijos criados, mandar a mi marido a la mierda en globo, en bici, o como quiera, en eso puede elegir (se puede quedar con la casa, a mí que me dé mi parte que yo me piro de nuevo a mi casa de siempre).

Y con cincuenta y siete años, un cuerpazo de muerte y pocas arrugas (si soy consciente que no hay flacas sin arrugas, pero lo prefiero antes que estar gorda), disfrutar de una jubilación más que merecida por cuarenta años de cotización si un solo día de paro cogido, echarme novio, verlo sólo cuando me proponga algo nuevo o interesante que hacer y dedicar el resto de mi tiempo a hacer lo que más me gusta: HACER QUE LAS PERSONAS QUE ME RODEAN SE SIENTAN BIEN, disfrutando por ejemplo, como dice Alsace, de un buen café y tostadas con resaca, pero con vistas al mar dándote el sol en la cara.

Plan de vida.



Sacarme la carrera. Irme a la mierda en globo. Vivir en la mierda y vender el globo. Echarme novio fuera que me regale un perro. Casarme. Ir de voluntaria a Rwanda. Comprarme una casa en la playa. Tener un hijo. Divorciarme. Quedarme la casa en la playa, el niño, el perro y la pensión alimenticia. Trabajo en asuntos sociales de 9 a 3, de L-V, 45 días de vacaciones al año. Disfrutar de la vida y mi hijo gracias a ese trabajo. Poner un invernadero en la parte de atrás de la casa. Casar a mis amigas una detrás de la otra.Viajar a Nueva Zelanda y Kerala. Acompañarlas a firmar el divorcio, una detrás de la otra. Emborracharnos mil y una veces, mientras mi exmarido está con el niño y el perro. Autorrealizarme como persona a través de mi hijo y mi trabajo. Casarme con un segundo. Aburrirme, serle infiel y culparle. Bucear en Cabo Esperanza. Divorciarme de un segundo. Obtener gracias al divorcio la mitad de los beneficios anuales durante el tiempo de duración del matrimonio. Coger una excedencia para montar un centro para buceadores. Aprender a hablar alemán a la perfección. Re-enamorarme de mi primer marido. Dar la vuelta al mundo en velero. Odiarnos a ratos, reprocharnos casi nunca, amarnos para siempre. Firmar unas capitulaciones matrimoniales. Cederle la mitad de la casa en la playa. Re-casarnos. Dejar el trabajo para dedicarme plenamente al fondo marino y el voluntariado. Mandar al niño (ya crecidito) a la mierda en globo para que conozca sus raíces. Disfrutar de nosotros como si no hubiera un mañana. Ser abuela de una niña china por mi hijo y su novio. Quedarme viuda y haber "conocido varón para toda la vida". Alquilar el club de buceo y vivir de la renta. Ser una madurita de pelo largo liso y blanco, vaquero, camisa de rayas, sandalias de Sybilla, cesta y labios rojos. Morir con un té con whisky en la mano y un cigarrillo en la otra, leyendo en el porche de la famosa casa de la playa algo de Whitman.


Y no necesariamente en este orden.

Pero no se lo digas a nadie... Ssshhhhh...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Pero luego vienen los Reyes!


También válido como comentario para responder a "la navidad en la ciudad " de Nantes Es Persona.
Nantes que negativa eres, en este momento no sé si cortarme las venas o dejármelas largas. Lo peor es que llevas razón.

No sé si esta navidad superará la anterior, pero si será muy diferente.
El año pasado sacrifiqué mis vacaciones para sacar adelante mi relación. Dejé de lado a mi familia para tener contento a casi todo el mundo, lo pasé con mis ex-no-suegros y compañía. Me tocó hacer lo que mi ex-novio decía, con quien él decía y salir con sus amigos (gracias a eso he aprendido la lección).
Como sabéis este año estoy “sin enanos". He querido elegir cómo y con quién quiero pasar las fiestas. Este año si será con mi familia, en Italia.
Y después de las no-uvas (porque allí no se estila), me pondré mi pijama de franela y me meteré en el sobre para evitar el desastre que supondría el hecho de acostarme con algún italianini de allí después de tres botellas de limoncello. Porque ya que en los pueblos pequeños todos somos primos. Y una cosa es que me gusten los bajitos y otra muy distinta es tirarme a un "Dolce & Babbana de 1m20 de mi propia sangre (que luego los niños salen tontos).
Pero seamos positivas, cada una pasará las navidades como mejor pueda. Y luego volveré exactamente el domingo 2 de enero a las 12.55, y ahí estaré con vosotras para pasar los reyes. Nos lo contaremos todo, ya habrá pasado y todo volverá a la normalidad. Volveréis a mi casa, y calentitas con buena comida, música (menos buena), comidas, pedicuras y masajitos. Volveremos a sentirnos como princesas. Escribiremos por fin la segunda parte del decálogo, nos emborracharemos y a diferencia de las demás princesas, no esperaremos al príncipe pa que venga a joder la marrana. Sabemos que nos merecemos un príncipe, un dentista, pero no nos hace falta (y para mí un dentista menos, ya que me haría trabajar más y eso ni de coña!).
Se que las navidades con desagradables para la mayoría, pero no olvidéis que nosotras sólo podemos llorar con un ojo. En estas fechas sigue habiendo personas con muchos motivos para lamentarse, nosotras no somos una de ellas.
Yo no estaré aquí pero espero que hagáis lo mismo que yo en fin de año:
Aprovecharé para hacer profundas reflexiones sobre lo vivido este año, los sin sabores, los golpes, los recuerdos de otros años.
Y a las 12 levantaré mi copa para brindar por el año que se va y por el que comienza, porque tienen algo en común, en los dos estabais ahí!

El Cortejo


Existe una maldición que parece perseguirnos a las mujeres, el estigma que supone ser una persona cualificada e inteligente. Ejemplo: (Conversación una noche cualquiera con un hombre cualquiera tras las presentaciones formales y algún comentario que cree de lo más original)

Él: ¿Y a que te dedicas?
Ella: Soy licenciada en Derecho (pum), estoy haciendo un máster (pum)
Él: ¿Qué edad tienes?
Ella: 23 (Catapum!)

Acabas de eliminar todo su ataque, basado en hacerte saber lo que inteligente y genial que es, vaya que parezca que tienes la oportunidad de follarte a una de las dos personas que saben la receta de la Coca-cola.

Pues a ver, en primer lugar sé lo que quiero y te puedo asegurar que no estoy buscando al padre de mis hijos, no me tienes que impresionar porque mis expectativas respecto a tu personalidad son muy bajas. Y lo segundo es que te aseguro que si no existiese interés por mi parte tras las presentaciones y un par de palabras mi incómoda y forzada sonrisa y yo nos iríamos a buscar a mis amigas. No quiero que me prometas las estrellas ni me hagas pensar en nuestra maravillosa vida juntos, soy una persona con la inteligencia suficiente como para saber que eso no es verdad pero es que además yo no lo quiero.

Si quieres podemos hablar durante horas de filosofía, literatura o economía pero es que realmente no te mereces que te descubra todo mi potencial, no eres capaz de apreciarlo. No vas a verlo porque tampoco te interesa y a mí lo que no me resulta interesante es mostrártelo.

Conclusión 1: deja de prometer y pintar un futuro lejano en el que eres el hombre de mi vida, lo que tienes que hacer es ser el hombre de mi vida durante lo que queda de noche.

Conclusión 2: la repuesta correcta en la conversación anterior era:

Ella (sonriendo con la mirada perdida y tocándose el pelo): soy [insertar profesión de baja cualificación, nulo desarrollo personal o escasa posibilidad de promoción]

También es válido:

Ella (sonriendo y mirándolo con admiración mientras se toca el pelo): Estudio... pero me lo estoy tomando con calma

Ahora él puede extender su ostentoso plumaje...

La navidad en la ciudad.


Ya ha llegado la navidad, nos guste o no, con ello el derroche de dinero, los hidratos de más, y las pintas de mamarracho/a. Pero también es un período de reflexión/desesperación para los solteros.

Cuando estás en pareja, es fácil, todo viene prácticamente predeterminado:

- En nochebuena cenarás con tu familia, os daréis los regalos, hablaréis un rato y os tomaréis una copa. Sobre las 00.00-01.00 vendrá tu pareja a casa, os tomareis algo con tu familia y después os iréis a "dar un vuelta" (esto tiene doble significado: tomaros una cerveza con vuestros amigos en un bar de mala muerte, daros los regalos con los que no habéis acertado ni de lejos y después zumbar; o, pasar de la cerveza e ir a lo que importa)

- Si tus padres no están divorciados, cenarás en nochevieja con tus suegros; se te bloqueará el teléfono y hasta las cuatro de la madrugada no recibirás las felicitaciones de año nuevo; saldrás en nochevieja a una fiesta prefabricada donde al llegar ya te dolerán los pies o tendrás frío, la música será repulsiva, para pedir una copa tendrás que estar cerca de cuarenta y cinco minutos esperando en la barra, te encontrarás con gente que te repugna; y cuando estés demasiado borracho/a o demasiado harto/a, te irás a zumbar a la parte de atrás de un Seat Ibiza o, con suerte, a un hotel de mala muerte donde te soplarán cien euros de golpe.

¿Y cuando estás soltero/a?

En nochebuena tu familia te recordará lo buena persona que era tu ex, la buena pareja que hacíais y la lástima que es que ya no estéis juntos. Te regalarán un pijama hortera, calcetines y, a lo mejor, con suerte, eso que dijiste que te gustaba de un escaparate. Tendrás un dolor de cabeza insoportable por culpa de los villancicos y la zambomba y, mientras todo esto ocurre, estarás pendiente del móvil para ver quién se raja y quién no para emborracharte hasta las cejas y seguir con la tradición del día de Navidad: Una resaca épica y la cocina empantanada.

En nochevieja, estarás deseando tomarte las uvas para largarte a la ya nombrada fiesta y buscar a una presa con la que tener un noche de sexo poco gratificante; con suerte, si tus padres siguen juntos, tendrás la opción de irte a una casa rural que te costará un riñón, a tomarte las uvas en pijama con tus amigos y sus respectivas parejas, y si se te aparece la Virgen de Lourdes podrás zumbarte a tu colega después de tres botellas de whisky, con lo que conseguirás tener una noche de sexo con la que terminar insatisfecho/a y al día siguiente aparte de la resaca también tendrás una mañana de Año Nuevo repleta de cargo de conciencia y de dudas (¿le habrá gustado? ¿tenemos que contarlo? ¿podré seguir tirándomelo/a? ¿seguirá todo igual? ¿habrá sido una alucinación? ¿nos habrán oído?, etc).

Pero no, el día uno seguirás siendo un/a fumador/a empedernido con barriga en el sitio donde deberían estar las abdominales, así que siempre te quedará la ilusión y esperar un milagro, en el que te toque la lotería, encuentres un trabajo increíble y el amor de tu vida aparezca por arte de magia. Por lo demás, sólo me queda decir, buena suerte y no comáis muchos turrones, que después se os pone el culo gordo. :)