
Recuerdo que hubo una época donde la gente buscaba compañía y una conversación interesante detrás de un cuerpo.
Era habitual quedar para tomar un café interminable, que nunca se alargaba hasta la madrugada y se extendía a través de varios días. El cine era un sitio bonito para las miradas furtivas, y el momento más tenso de la semana era cuando se acercaba la despedida y te temblaban las rodillas.
Extraño el siglo XVIII. O el respeto entre las personas, no estoy muy segura.
Necesito unas vacaciones "sentimentales".
Búscalo, ese mundo esta aquí, pero el problema es que nadie sabe dónde. Puede ser en la calle o en una clase...
ResponderEliminarTal vez no lo encuentres nunca. Pero si te sobra alguno femenino mándamelo, lo guardaré con cuidado en una caja, hasta que la experiencia y el tiempo me aconsejen abrirlo...
Suerte =]