Yo, que tanto luché por ser una y no más, me dejó sin palabras. Lo reconozco, fue un accidente. Me sedujo y me dejé conquistar sin oponer resistencia alguna, como si fuera una bien pagá y el precio marcara palabras repletas de sabiduría (así, como de pasada, de la que no se compra entrada). Sólo hizo falta una mirada de refilón en una cálida noche de primavera, una sonrisa atropellada y un soplo accidental en el cuello. Casi irremediable me comí la tarta del nunca más y la digestión, aunque liviana, aún dura.
Juro que no lo busqué, pero me enamoré. Como si nunca antes hubiera pasado, como si viviera en mi más tierna adolescencia, me dejé llevar entre dos cálidos brazos y una partitura.
Aquí me quedo a vivir y no tengo nada en contra.
Mostrando entradas con la etiqueta consecuencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consecuencias. Mostrar todas las entradas
jueves, 2 de agosto de 2012
El accidente.
Etiquetas:
amor,
consecuencias,
felicidad,
fin,
futuro,
independencia,
nantesespersona
sábado, 17 de diciembre de 2011
Split-ville
Hacía un tiempo que no sabía nada de él. Tal vez hacía el tiempo suficiente como para sorprenderme con su existencia.
Un vulgar martes de invierno -con sus ráfagas, sus fríos, su oscuridad y la escasez de manta desde bien temprano- me saltó la tristeza como aceite hirviendo a la cara cuando, volviendo del trabajo, levanté la mirada y me tropecé con su risa, su felicidad, y su nueva pareja.
Un vulgar martes de invierno -con sus ráfagas, sus fríos, su oscuridad y la escasez de manta desde bien temprano- me saltó la tristeza como aceite hirviendo a la cara cuando, volviendo del trabajo, levanté la mirada y me tropecé con su risa, su felicidad, y su nueva pareja.
Prometo que una mano invisible me atravesó el pecho y me arrancó el alma como si despegara una tirita de un golpe seco.
Durante el tiempo que llevábamos separados, supe que le iba bastante bien en el trabajo y que ya no tocaba en el grupo que tanto me gustaba, entre otras cosas que no formaban parte de él.
[Ya no bebía Jack Daniels entresemana.Ya no rompía platos cuando se enfadaba.Ya no se reflejaban los faros de los coches en mi cuerpo cuando me hacía el amor. Ya no fumaba.Ya no me seguía por la ciudad en silencio.]
Ahora era un hombre recto... y comprometido. Aunque yo fuera quien rompiera el bucle y, con ello, destruyera toda emoción, una ráfaga de frío -esta vez por dentro- me congela los latidos, mientras ellos se acercan a cámara lenta transpirando amor y felicidad.
[Él era feliz junto a alguien, y para mí más de tres noches era una pesadilla. Él tenía una vida ordenada, yo pestañeaba demasiado "come and take a walk on the wild side". Él salía triunfador en todas las fotos, yo no había abandonado las viejas costumbres. Él se había alzado con todos sus sueños, yo seguía esquivando problemas. Él se había convertido en un buen hombre, y yo... en fin.]
Es entonces cuando me doy cuenta de que, a pesar del nulo amor que se pueda sentir, uno se puede instalar para siempre en Villanueva de la Ruptura.
Etiquetas:
adicción,
consecuencias,
dolor?,
ex,
fracasos,
futuro,
karma,
nantesespersona,
relaciones,
terapia
viernes, 27 de mayo de 2011
Qué falta de tacto.
(DECIR)
- Hoy me he levantado con ganas de ir a terapia. Me sale mucho más barato que dramatizarlo todo con alcohol.
(PENSAR)
Lo único que nos queda es sentir, y nada más. Así, que lo siento.
Siento beber entresemana y no tener tema de conversación últimamente.
Siento llamar cuando voy tan borracha que no soy capaz de pensar con claridad.
Siento decir cosas de las que me siempre me arrepiento al día siguiente.
Siento que mi saldo emocional sea un columpio.
Siento ser absolutamente generosa, *ilipollas y obstinada.
Siento que me guste comerme los canapés antes de que lleguen a la mesa y sentarme en la encimera.
Siento dar pena, no mandar a la mierda todas las obligaciones, y no poder decirte esto desnuda.
Siento sentir, pero no te preocupes, se me pasará; porque esto es no escuchar todas mis estupideces de tu boca.
(qué falta de tacto)
Siento dar pena, no mandar a la mierda todas las obligaciones, y no poder decirte esto desnuda.
Siento sentir, pero no te preocupes, se me pasará; porque esto es no escuchar todas mis estupideces de tu boca.
(qué falta de tacto)
(ESCUCHAR)
- No sé si fue más contraproducente tu llamada o esto.
Borrachera.
"A Vodafone le gusta esto."
"A Vodafone le gusta esto."
Etiquetas:
consecuencias,
conversación,
nantesespersona,
terapia
lunes, 9 de mayo de 2011
El código.
Pues, en ocasiones, la vida propone retos y la amistad los dispone; y en esto el resultado es incierto, doloroso y decepcionante la gran mayoría de las veces. Sobre todo cuando se incumple una de las normas más básicas:
#No pondrás en riesgo una amistad por un posible romance.
Ni hablar ya de anteponerlo.
Ni hablar ya de anteponerlo.
Nadie necesita ser recordado, porque sobre este código no escrito se basan las amistades que tienen como ingrediente principal el respeto mutuo, y si no hay respeto en este mundo, no hay nada. Todos queremos amigos, pero pocos estamos dispuestos a serlo.
Y qué gran sabio es el refranero cuando dice " Quién quita la ocasión, quita el pecado "
Etiquetas:
amistad,
codigo moral,
consecuencias,
dolor,
maneras,
mentiras,
nantesespersona,
soledad,
vida
viernes, 29 de abril de 2011
De cartas sin escribir y otros agradecimientos.
No guardo ninguna carta de amor. Ni nota. Ni sms. Ni foto. Nada. Una vez se acaba, se acabó, para siempre ¡hasta los regalos se (re) regalan! Pero de lo que más me pueda arrepentir, es tal vez, de no haber escrito ninguna carta de amor, y una vez pasado el tiempo parece que todo aquello sólo fue una nube de posibles, futuribles y castillos... Todo se diluye progresivamente en lo inmemoriable.
Pero, a pesar de todo, son los detalles los que (me) perduran en el tiempo, así que ahí va mi declaración de hoy, mis cartas no escritas a ese hombre que encendió mi pasión, a ese que consiguió ablandarme, al que me enseñó qué era un romance, al chico que me miró durante 3 paradas de metro. A ti, a ti, y a ti también.
Recuerdo la manera que tenías de masticar chicle cuando se te ocurría alguna maldad de las tuyas; la vida intensa y tu caballerosidad perpetua. No sé si volveré a enamorarme algún día de la misma forma, ni siquiera sé si soy la misma.
Recuerdo cuando, a pesar de esa coraza de hombre que siempre vestías, por las noches me preguntabas si algún día te abandonaría; las palabras " qué piernas tan suaves " dichas de tus labios; y cómo cocinabas. Extraño pensar que había conocido al hombre de mi vida. Me alegro de haber abierto los ojos a tiempo.
Recuerdo cómo tu conciencia se dejaba abandonar por un beso; tu precioso pelo largo y el grado de inteligencia que quedaba completamente fuera de mi alcance. Me da miedo pensar que todas las personas sólo tenemos UN momento adecuado. Gracias por todo.
Recuerdo el día que me dijiste que te habías enamorado locamente de mí. Habíamos pasado cuatro días juntos, tu valentía me cautivó, aunque no se volviera a dar. Es horrible ver cómo involucionan las personas.
Recuerdo tu sonrisa torcida y tus manos; tus despertares llenos de inocencia y de equilibrio; tus palabras llenas de pureza. No hay mañanas-tardes iguales. Te deseo toda la felicidad, de veras.
Recuerdo el silencio, tu ausencia, y cómo hacías del tiempo un plano radiocéntrico; el ímpetu que ponías para que aprendiera a saborear los momentos en lugar de atiborrarme de ellos; y tu olor. Ese olor no lo olvidaré jamás.
Recuerdo que eras muy guapo. Espero que lo sigas siendo.
Recuerdo tu forma de fumar, era como del siglo XVI; y tu forma de hablar atropellada, me parecía muy sensual. Nos volveremos a encontrar en algún momento.
Recuerdo una conversación en la que me explicaste entre risas y cerveza que te gustaba porque era " una mujer poco recomendable ". Ahora es un estigma que me persigue y, la verdad, puede que tuvieras algo de razón.
P.S. Me consta que a más de uno le da miedo mirar aquí dentro, como si este blog fuera (sólo) la caja de los truenos. Espero haber convencido de que la gratitud es una virtud.
Pero, a pesar de todo, son los detalles los que (me) perduran en el tiempo, así que ahí va mi declaración de hoy, mis cartas no escritas a ese hombre que encendió mi pasión, a ese que consiguió ablandarme, al que me enseñó qué era un romance, al chico que me miró durante 3 paradas de metro. A ti, a ti, y a ti también.
Recuerdo cuando, a pesar de esa coraza de hombre que siempre vestías, por las noches me preguntabas si algún día te abandonaría; las palabras " qué piernas tan suaves " dichas de tus labios; y cómo cocinabas. Extraño pensar que había conocido al hombre de mi vida. Me alegro de haber abierto los ojos a tiempo.
Recuerdo cómo tu conciencia se dejaba abandonar por un beso; tu precioso pelo largo y el grado de inteligencia que quedaba completamente fuera de mi alcance. Me da miedo pensar que todas las personas sólo tenemos UN momento adecuado. Gracias por todo.
Recuerdo el día que me dijiste que te habías enamorado locamente de mí. Habíamos pasado cuatro días juntos, tu valentía me cautivó, aunque no se volviera a dar. Es horrible ver cómo involucionan las personas.
Recuerdo tu sonrisa torcida y tus manos; tus despertares llenos de inocencia y de equilibrio; tus palabras llenas de pureza. No hay mañanas-tardes iguales. Te deseo toda la felicidad, de veras.
Recuerdo el silencio, tu ausencia, y cómo hacías del tiempo un plano radiocéntrico; el ímpetu que ponías para que aprendiera a saborear los momentos en lugar de atiborrarme de ellos; y tu olor. Ese olor no lo olvidaré jamás.
Recuerdo que eras muy guapo. Espero que lo sigas siendo.
Recuerdo tu forma de fumar, era como del siglo XVI; y tu forma de hablar atropellada, me parecía muy sensual. Nos volveremos a encontrar en algún momento.
Recuerdo una conversación en la que me explicaste entre risas y cerveza que te gustaba porque era " una mujer poco recomendable ". Ahora es un estigma que me persigue y, la verdad, puede que tuvieras algo de razón.
A todos he de decir lo mismo, estén o no presentes ya,
un placer haber coincidido en esta vida.
P.S. Me consta que a más de uno le da miedo mirar aquí dentro, como si este blog fuera (sólo) la caja de los truenos. Espero haber convencido de que la gratitud es una virtud.
Etiquetas:
amor,
consecuencias,
evolución,
fin,
futuro,
lista,
nantesespersona,
nostalgia,
reflexiones,
terapia
domingo, 24 de abril de 2011
Reflexión célebre.
Etiquetas:
amor,
Briconsejos,
consecuencias,
futuro,
nantesespersona,
reflexión celébre
viernes, 15 de abril de 2011
Extinción lúcida.
Odio la debilidad. No hay adjetivo que baje más la líbido. Débil.
El débil no es aquel que llora, no es aquel que sufre, ni aquel que tiene un vida desaconsejada-desaconsejable. Ni tan siquiera es el incapaz de resolver un problema cualquiera que sea.
El débil es el incapaz de ver la belleza, de conmoverse, de reírse a carcajadas, de reconocer la difusa línea gris entre blanco y negro. Es el que desdeña la autenticidad, el que decide tomar el baile de máscaras como línea y propósito en la vida en lugar de sentarse frente a un espejo y reconocerse, el que vive en un eterno juego de egos por no asumir errores, el que se deja arrastrar por modas, cultos y política. El que no es capaz de confrontar el problema con el opositor sin estrategias ni manipulaciones: cuerpo a cuerpo, pupila sobre pupila, voz después de voz.
Y en detrimento de la expansión de la debilidad en esta sociedad en la que co-habitamos, muchas/os nos inhabilitamos para el acto sexual, esperando que no traiga consecuencias irreversibles, y mientras tanto no malgastamos las energías de esta manera tan vulgar.
Caminamos por Off-piste, sí, puede ser, pero es que estamos a punto de la extinción, daaaarling (winking, winking)
Crazias por hatender a la bervorrhea
Etiquetas:
consecuencias,
evolución,
nantesespersona,
que se jodan,
sociedad,
terapia
viernes, 25 de marzo de 2011
Cold hard bitch

Culpar a todo un género de la incapacidad propia para mantener una relación adulta es estúpido, a la par que una muestra eficaz de inmadurez. Pero no nos culpéis a nosotras tampoco: somos el producto de décadas de enseñanza sobre la importancia de la independencia femenina, la autonomía personal y la individualidad como única salida para la mujer "inteligente". Casarse o tener pareja no sólo está "OUT" (como diría una amiga mía), sino que se considera un retraso social propio del conservadurismo que deja a la mujer bajo el yugo masculino como parte de su propiedad.
Pero ¿Cómo pretenden que no caigamos en semejante trampa? ¿Cómo se escapa de la condena social del género completo cuando todo lo que se ve alrededor (o al menos la mayoría) es desesperantemente patético? El mercado de la carne está fatal, estamos de acuerdo, pero ¿era necesario llegar a este punto de bazofia tóxica? Y como todo no puede ser culpa de los demás me pregunto, ¿tengo un imán? Las formas, la educación, el respeto como ser humano, los tratos en pareja, y la comunicación ha pasado a un segundo plano... O está tan difuso que parece que va a desaparecer de un momento a otro.
Así que perdónenme cuando digo que este no es mi mundo, si tonteo con la idea de que prefiero morirme sola que con un mamerto a mi lado, si afirmo que tengo el suficiente amor propio como para saber dónde está el límite de lo necesario y lo patético, si exclamo en voz alta que todo el afecto que necesito me lo dan mis gatos y mis amistades y si se me llena la boca al soltar que la mayoría de las parejas me hacen sentirme optimista ante la vida (como diría un conocido "es como cuando ves un tsunami que arrasa en un país lejano y piensas automáticamente en lo afortunado que eres"); pero no se extrañen de que cada día haya más frialdad por parte de las mujeres.
Catalóguenme como pedante. Tíldenme de gilipollas. Llámenme feminazi.
O mejor aún, no me llamen. Nunca. Jamás
(o al menos hasta que vuelva a creer en la buena voluntad de las personas)
P.S. A mis amigos varones... Os quiero, aunque la tengáis colgando.
Etiquetas:
aspiraciones,
consecuencias,
evolución,
furia,
hombres,
nantesespersona,
terapia
viernes, 25 de febrero de 2011
ON-OFF
Cuando todo se acaba, se queda una sensación de horrible vacío, como si alguien le hubiera dando a OFF en una noche cerrada y fueras a tientas por la vida.
Y te preguntas...
¿Y esto es todo?
¿Cuál fue el error?
¿Habré querido demasiado?
¿Fue todo cierto?
¿No estaré hech@ para tener pareja?
¿Y si me estoy equivocando?
¿Cuándo dejará de doler?
La felicidad no es un estado de ánimo, es una actitud ante la vida; así que trabajas, trabajas y trabajas para estar cada día mejor hasta que, inconscientemente, das con el interruptor de nuevo y, de repente, te dejas de castigar con esas cuestiones y ves la luz, progresiva e intensa, creciente y estable.
Esa luz nunca se vuelve a apagar;al menos, hasta la próxima vez.
Etiquetas:
belleza,
consecuencias,
dolor,
fin,
fracasos,
nantesespersona,
relaciones,
víctima
jueves, 13 de enero de 2011
Intensidad y nostalgia.
A veces, la nostalgia por una persona se hace tan intensa que es insoportable.
Invade el café de las mañanas, las cuentas matemáticas interminables, cada gota de la ducha hirviendo de estas fechas, todas las notas de una canción aleatoria, las servilletas desechables del almuerzo, las conversaciones de la película que ves y hasta el último cigarrillo de la noche.
Todo se vuelve poéticamente insoportable. No estás triste, sino taciturno; no estás como siempre, sino ataráxico; no estás bien, sino eufórico (lástima que esta última parte se suela dar poco); y esa intensidad termina agotando mental y físicamente. Nadie muere de amor en estos tiempos, es evidente, pero sí que nos ponemos enfermos de amor.
Releemos mensajes y e-mails, como antiguamente se releían las cartas; miramos todas las esquinas de las fotografías buscando respuestas y futuros inciertos, deseando que se conviertan en algo tangible; revivimos las escenas vividas una y otra vez repasando cada detalle y recreando futuras películas soñadas. La comida no sabe igual, el agua no calma la sed, y la ciudad se vuelve una bestia indomable donde sólo te sientes seguro en tu cueva llamado apartamento.
Y otras veces, simplemente te encierras unos días en casa, escuchas tu música favorita, lees el libro que te dejaste a medias y entretienes la mente con paseos interiores que te permitan entender mejor cómo llegaste al punto de haber perdido toda identidad personal, para así volver a recuperarla y seguir con tu vida habitual.
Etiquetas:
consecuencias,
deseos,
nantesespersona,
nostalgia,
otra vez,
sentimientos,
vida
viernes, 17 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


